lunes, 26 de noviembre de 2012

"Recomenzando la historia"


Santiago de los Caballeros, 12 de Enero 2010

Harto de las cosas del presente, noticias todas sin sentido, mi trabajo negativo y demás situaciones, me encerré fuera de la sociedad, y decidí hacer vivir un tiempo en plena tranquilidad, nuevas funciones dentro de mi soledad, y una de ellas fue empezar una recolección de objetos viejos y cosas viejas de mi familia, papeles entre baules viejos, y buscando todo lo viejo, hasta que me encontré con una carta de 1929 enviada a mi abuelo por un señor que me imagino sería un sobrenombre "Flocheti Fua Fua Lupa Fu" de una extraordinaria descripción al estilo de ciencia ficción, decía así lo mas importante:

"Estimado Don Alfredo: Como habíamos acordado, el artefacto (huevo viajero) está aquí en el sótano del chalet de los montones, le recuerdo que estaré viajando en la cordillera con el Botánico Eckman en búsqueda del Monte Tina, unos indígenas salidos del rió nos ayudarán a subir a la cima"

Quedando impactado seguí leyendo...

"Hay un reloj de cuerdas con fechas de calendarios, cronometrador y números que funcionan con las pequeñas palancas de manos, también esta el reloj de mano, "Cronos" el cual es el que se necesita verdaderamente para llevarse con el huevo viajero (Máquina del Tiempo) como te recuerdo un viejo de barbas salido de una máquina de fuego que brotó del mar de La Isabela me mostró todos los secretos posibles. Me explicó la forma de viajar, con una combinación de números, y así te lleva al momento deseado, el único problema es que solo se viaja en el tiempo, no viaja lugares, entonces si tenía que trasladarme sería por tierra. Me comentó que aunque haga cambios en el pasado, cuando regrese al presente nuevamente sería lo mismo, porque solo son distintas dimensiones a las que viajaré."

Sabía exactamente cual era ese chalet de los montones que tanto mi abuelo mencionaba en el pasado, incluso fuimos con mi familia una vez. Así que inmediatamente fui en mi camioneta a ver que podía encontrar. 

A la llegada de los montones me fue fácil encontrar la vieja cabaña, la encontré totalmente abandonada. rompí el vidrio de una ventana y entré a dicho refugio lleno de polvos. no fue fácil encontrar la entrada del sotano, que estaba debajo de las escaleras que suben al segundo piso, me adentré iluminando todo con mi celular y allí encontré un huevo blanco y gigante lleno de telas de arañas...

Continuará...